La dieta del Dr. Dukan

 

Oraciones Temas

Al ver que la vida se me iba, me acordé de ti, Señor; mi oración llegó a ti en tu santo templo.

Jonás 2, 7

 

asasa

 

Anticiparse a la propia muerte

 

Mi Señor, es tiempo de partir. Bien está, hágase tu voluntad. Oh mi Señor y Esposo, llegó la hora que tanto anhelé.

Es el momento de encontrarnos.

 

lkj

 

Cristianismo, Santa Teresa de Ávila

 

 

La muerte es un puente entre amigos. Se acerca el momento de que yo cruce ese puente, y la amiga encuentre al Amigo.
 

Islam, Rábi'a

 

assa

 

Al cruzar la barrera


Puesta de sol y lucero vespertino

¡y una clara llamada para mí!

que no haya lamentos por la barrera

cuando yo me haga a la mar.


Dormida en su movimiento parece esa marea,

demasiado llena para el fragor y la espuma,

cuando lo que sacó del abismo sin límites

vuelve de nuevo al hogar.


Crepúsculo y campana de la tarde,

¡y después, la oscuridad!

Que no haya tristeza en la despedida

cuando yo me embarque;


Pues aunque desde nuestro tiempo

y nuestro espacio la pleamar

pueda llevarme lejos,

espero ver a mi Piloto cara a cara

cuando haya cruzado la barrera.
                                    

 

Lord Alfred Tennyson

 

asd

 

En la salida del sol y a su puesta, los recordamos.

En el viento tibio y en el frío del invierno, los recordamos.

Al abrirse los brotes y en el renacer de la primavera, los recordamos.

En el azul del cielo y en el calor del verano, los recordamos.

En el susurro de las hojas y en la belleza del otoño, los recordamos.

En el principio del año y cuando se acaba, los recordamos.

Cuando estamos cansados y necesitados de fuerza, los recordamos.

Cuando estamos perdidos y desalentados, los recordamos.

Cuando tenemos alegrías que deseamos compartir, los recordamos.

Mientras vivamos, también ellos vivirán, pues son ahora parte de nosotros,

cuando los recordamos.


JUDAÍSMO

 

zxc

 

 

¡El viajero ha llegado al final del viaje! En la libertad del Infinito, está libre de todas las penas: los grilletes que le ataban se han roto, y la fiebre ardiente de la vida ya no existe.
      

Budismo, Dhammapada

 

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