OFRECIMIENTO DEL DÍA INVOCANDO AL ESPÍRITU SANTO
—Ven, Espíritu Santo, inflama nuestro corazón en las ansias redentoras del Corazón de Cristo.
—Para que ofrezcamos de veras nuestras personas y obras, en unión con Él, por la redención del mundo.
Señor mío y Dios mío Jesucristo: Por el Corazón Inmaculado de María me consagro a tu Corazón, y me ofrezco contigo al Padre en tu santo sacrificio del altar, con mi oración y mi trabajo, sufrimientos y alegrías de hoy, en reparación de nuestros pecados y para que venga a nosotros tu Reino. Te pido en especial por el Papa y sus
intenciones, nuestro Obispo y sus intenciones y nuestro párroco y sus intenciones.
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CORONA AL ESPÍRITU SANTO
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Por ser Vos tan bueno me duelo, Dios mío, de haber pecado contra Vos, y prometo con vuestra gracia no ofenderos más en adelante.
A continuación se reza el himno Veni, Creator.
Primer misterio:
Jesús fue concebido de la Virgen María por
obra y gracia del Espíritu Santo.
Meditación. Afectos. Padrenuestro, Avemaria y
Siete Glorias.
Segundo misterio:
El Espíritu del Señor se posó sobre Jesús.
Meditación. Afectos. Padrenuestro, Avemaria y Siete Glorias.
Tercer misterio:
Jesús fue conducido por el Espíritu Santo al desierto.
Meditación. Afectos. Padrenuestro, Avemaria y Siete Glorias.
Cuarto misterio: El Espíritu Santo en la Iglesia.
Meditación. Afectos. Padrenuestro, Avemaria y Siete Glorias.
Quinto misterio:
El Espíritu Santo en el alma del Justo. Meditación. Afectos.
Padrenuestro, Avemaria y Siete Glorias.
Se termina rezando un Credo.
NOVENA AL ESPÍRITU SANTO
Oración preparatoria.- Venid, oh Espíritu Santo, y enviad desde el Cielo un rayo de vuestra luz, a fin de que sepamos lo que hemos de hacer o evitar. Amén.
Día 1.- Venid, oh Padre de los pobres, y ha-cednos participantes de las riquezas de la divina gracia, que es la principal riqueza; venid, Dador de todas las gracias y concedednos santificarnos y salvarnos. Amén.
Récense tres Padrenuestros.
Oración final.- Os rogamos, Señor, que purifiquéis nuestros corazones con la luz del Espíritu Santo, a fin de que os sirvamos siempre libres de todo pecado. Amén.
Día 2.- Venid, Consolador magnífico en las muchas penas de esta miserable vida; venid, Huésped de nuestra alma por la divina gracia; venid, dulce refrigerio en toda tribulación; consoladme, sostenedme. Amén.
Día 3.- Venid, descanso en la fatiga, para que no nos cansemos de seguir el camino de la virtud; venid, Vos, que sois como fresca brisa contra el ardor de las pasiones y el alivio en nuestros dolores. Amén.
Día 4 .- Venid, oh luz dichosísima, inundad en resplandores lo más íntimo de los corazones de vuestros fieles. Si Vos no me ilumináis, andaré en las tinieblas del error y del pecado y del infierno. Salvadme. Amén.
Día 5.- Venid, Espíritu Santo, porque sin vuestra ayuda nada hay puro en el hombre, nada bueno hay en él. Nada soy, nada puedo, nada valgo, en orden a mi eterna salvación, sin Vos. En Vos confío. Amén.
Día 6.- Oh Espíritu Santo, lavad lo que está manchado en mí por causa del pecado; regad lo que está árido a causa del poco fervor con que hago las cosas de Dios; dirigid lo que está extraviado. Cúmplase siempre vuestra voluntad. Amén.
Día 7.- Oh Espíritu Santo, doblegad lo que está rígido en mi voluntad para serviros; calentad lo que está frío en mí por mi poco amor a Dios; dirigid lo que está extraviado. Cúmplase siempre vuestra voluntad. Amén.
Día 8.- Oh Espíritu Santo, conceded a vuestros fieles vuestros siete dones. Dadme el don de sabiduría, entendimiento, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Que os ame, os tema y os posea un día. Amén.
Día 9.- Oh Espíritu Santo, conceded a todos el premio de la virtud, conceded a todos una buena y santa muerte y después la eterna felicidad del Cielo. Esto os pido para mí y para todos. Amén, así sea.