AFICIÓNANOS A MARÍA
¡(...) Ven, Espíritu Santo! Ven luz, fuego, amor, paz, unión, consuelo. Ven, dador de todo don. Y para ello, haznos dóciles como María, tu compañera inseparable. Espíritu Santo, aficiónanos mucho a María, la hija predilecta del Padre, la madre del Hijo, tu esposa virgen fecunda, la toda pura, la toda bella, la Inmaculada en quien muestras tus complacencias. Haz que, perdiéndonos en ella y llegando a sintonizar con su alma, su espíritu, su humildad, su pureza, su corazón... seamos transformados en cada una de las Tres Divinas Personas, en el mayor grado que pueda darse en esta vida, para que perfecta y plenamente sea enaltecida y glorificada la Santísima Trinidad por los siglos de los siglos.
Amén.
Rafael Palmero, Obispo de Palencia
TE SUPLICO, VIRGEN SANTA
Te suplico y te ruego, Virgen Santa,
obtener a Jesús del mismo Espíritu
del que Tú engendraste a Jesús.
Que mi alma reciba a Jesús con el Espíritu
con el cual tu carne concibió al mismo Jesús.
Que yo pueda conocer a Jesús por medio de
ese Espíritu por quien Tú pudiste conocer, tener y dar a
luz a Jesús. Que hable, aunque humilde, sabiamente
sobre Jesús en ese Espíritu en quien Tú confiesas ser la
esclava del Señor y eliges que en Ti se obre según la palabra del
ángel.
Que ame a Jesús en ese Espíritu en quien Tú lo adoras como Señor y lo contemplas como Hijo.
San Ildefonso de Toledo