TARDE TE AMÉ
¡Tarde te amé,
hermosura tan antigua y tan nueva,
tarde te amé!
Tú estabas dentro de mí, y yo fuera,
y por fuera te buscaba, y deforme como era
me lanzaba sobre las cosas hermosas por Ti creadas.
Tú estabas conmigo,
y yo no estaba contigo.
Me retenían lejos de Ti todas las cosas,
aunque, si no estuviesen en Ti, nada serían.
Llamaste y clamaste,
y rompiste mi sordera.
Brillaste y resplandeciste,
y pusiste en fuga mi ceguera.
Exhalaste tu perfume,
y respiré,
y suspiro por Ti.
Gusté de Ti,
y siento hambre y sed.
Me tocaste,
y me abraso en tu paz.
San Agustín
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ALABANZAS DE DIOS
Tú eres santo, Señor Dios único, que haces
maravillas.
Tú eres fuerte, Tú eres grande, Tú eres
altísimo.
Tú eres Rey omnipotente, Tú eres Padre
santo, Rey del Cielo y de la tierra.
Tú eres trino y uno, Señor Dios, todo bien.
Tú eres el bien, todo bien, sumo bien, Señor
Dios, vivo y verdadero.
Tú eres caridad y amor, Tú eres sabiduría.
Tú eres humildad, Tú eres paciencia, Tú eres
seguridad. Tú eres quietud, Tú eres gozo y alegría.
Tú eres justicia y templanza. Tú eres todas nuestras riquezas a
satisfacción.
Tú eres hermosura, Tú eres mansedumbre. Tú eres protector, Tú eres custodio y defensor.
Tú eres fortaleza, Tú eres refrigerio. Tú eres esperanza nuestra, Tú eres fe nuestra.
Tú eres la gran dulcedumbre nuestra.
Tú eres la vida eterna nuestra, grande y
admirable Señor,
Dios omnipotente,
misericordioso Salvador.
San Francisco de Asís