El buen pastor y la oveja perdida
«Si uno de vosotros tiene cien ovejas y se le pierde una, ¿no deja las noventa y nueve en el desierto y va a buscar la descarriada basta que la encuentra?... Os digo que lo mismo ocurre en el cielo; habrá más alegría por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan conversión» (Le 15,4-7).
Encaja muy bien esta parábola en la tradición judía. Así, Moisés (Ex 3,1) y David (1Sam 16,11) fueron pastores y después jefes del pueblo de Israel.
Encaja bien el que el Mesías se presentase bajo la figura de un pastor. El profeta Ezequiel usa abundantemente esta figura del pastor: «Buscaré la oveja perdida, tomaré a la descarriada, curaré a la herida, confortaré a la enferma...» (Ez 34,16).
Guiadas por este pastor tan solícito, las ovejas se sentirán bien. Como dice el Salmo 23,1-4: «El Señor es mi pastor: nada me falta; en verdes praderas me nace recostar...».
Todo lo que de bueno y bello han anunciado los profetas y los salmos, Jesús se lo aplica a sí mismo. Aunque su cuidado y su amor van mucho más allá de lo que los profetas dijeron.
Jesús es el buen pastor que conoce a cada oveja y la llama por su nombre, igual que los pastores. Tanto las ama que llega a dar la vida por sus ovejas (Jn 10,11). Pero este pastor no es como los conductores de Israel y los fariseos, que se creían contaminados cuando se salían del grupo de los «puros». Jesús no obra así. Deja las noventa y nueve y se va en busca de la perdida entre los riscos y zarzales. La pone sobre sus hombros con toda ternura y, lleno de alegría, se lo comunica a sus compañeros. Y dice que habrá más alegría en el cielo por esa oveja perdida que por las noventa y nueve sanas.
El Mesías ejercerá su mesianismo, como pastor misericordioso, dando buenos pastos al nombre que ya le conoce; y al que peca, buscándole con todo su amor para perdonarlo y así curarlo. «Yo soy el buen pastor, no el asalariado, y doy mi vida por las ovejas...», dice el Señor (Jn 10,11-12.15).
¡Gustad y vez qué bueno es el Señor, qué bueno es nuestro pastor!
El buen pastor
Monasterio de Benedictinas de la Natividad de N. S. J. (Madrid?