El doble mandamiento del amor
«Se levantó un doctor de la ley y le preguntó para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿qué he de hacer para heredar la vida eterna?". El le dijo: "¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?". Respondió: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente. Y a tu prójimo como a ti mismo . Díjole entonces: "Bien respondido. Haz esto y vivirás » (Lc 10,25-28).
Jesús es el gran doctor y maestro de la caridad. El amor de Dios, dice san Agustín, es el primero en la jerarquía ¿el precepto, pero el amor del prójimo es el primero a la hora de la acción. Si amamos con corazón sincero al prójimo, hacemos méritos y nos ponemos en disposición de ver a Dios. El prójimo amado por nosotros es el único camino y garantía del amor a Dios. Pues, como dice san Juan: «Si no amas a tu hermano a quien ves, ¿cómo puedes amar a Dios a quien no ves?» (cf 1Jn 4,20). La gran novedad de Jes ús (yo diría la gran revolución) es que Jesús nos ha abierto una nueva vía de acceso y de encuentro con Dios, distinta a lo sagrado; y esta vía es la del amor al prójimo, el servicio al prójimo basta la entrega e inmolación de sí mismo, si llega el caso.
Jesús llegó en su comportamiento de amor al prójimo basta el extremo: acogía y acariciaba a quien nadie miraba... Pasaba buena parte de su tiempo curando a enfermos cuyo mal el mismo judío pensaba que era castigo de Dios. Liberaba a los perturbados y posesos del demonio. Perdonaba a los pecadores públicos y comía con ellos. Por ello, le llegaron a llamar «comilón y borracho, amigo de publícanos y pecadores» (Mt 11-19). Las mujeres de mala vida encontraban en él esperanza segura de salvación. No bacía acepción de personas (Dt 10,17).
«Al atardecer trajeron a Jesús muchos endemoniados; con su palabra expulsó a los espíritus y curó a todos los enfermos, para que se cumpliera el oráculo del profeta Isaías: "El tomó nuestras flaquezas y cargó con nuestras enfermedades "» (Mt 8,16-17).
El amor al prójimo es la asignatura pendiente y el programa a realizar de todo cristiano.
La caridad romana
Joannes Jansenius Gandensis
Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid)