La dieta del Dr. Dukan

 

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La gran cena y la boda del hijo del rey

«El reino de los cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas de su hijo...» (Mt 22,2-14; Lc 14,15-24).

 

Esta parábola del «banquete de bodas» (Mt 22,2-14) es la misma que la «gran cena» de Lucas (14,15-24). Pero Mateo incluye en su parábola la del comensal sin vestido de bodas (Mt 22,11-14).

Dios ofreció el reino a Israel. A lo largo del Antiguo Testamento, Dios estuvo invitando para disponerse a recibir al Mesías. Cristo, como hijo de Dios (el hijo del rey) que da el banquete de bodas, reiteró su oferta al pueblo de Israel, a los religiosos judíos y a los fariseos y legistas; y estos no sólo no quisieron entrar, sino que mataron al hijo del rey. Entonces, se lo ofrece a otros, considerados indignos por su pueblo de Israel (los gentiles, cojos, ciegos, prostitutas...), y estos disfrutan de las bendiciones de Dios.

En Israel, entre el compromiso matrimonial y la celebración propiamente dicha de la boda, pasaba generalmente un año. En este lapsus de tiempo todo el que era invitado tenía tiempo más que suficiente para arreglar sus asuntos y asistir a la gran cena de bodas. El padre del novio enviaba a sus criados para recordar a los comensales invitados la cercanía de la fecha de la boda. No tenían excusa para dejar de asistir...

El banquete, la gran cena, estaba preparado. Cristo, el enviado del Padre, era el gran banquete constituido por su palabra y especialmente por la Eucaristía.

Dios invita a todos y le duele que no acepten su invitación. Son los hombres los que no quieren entrar y se excusan: uno pone el pretexto común de las riquezas. Excusa inconsistente... Otro arguye que se ha casado. Este no tenía excusa tampoco, porque la ley bíblica dispensaba de todo trabajo durante un año a los que se casaban (Dt 24,5).

No es suficiente asistir al banquete. Hay que entrar con el «vestido de bodas», esto es, con el estilo de vida de Jesús, que consiste en practicar todas las enseñanzas del Señor.

 

Parábola de la boda del hijo del Rey
Parábola de la boda del hijo del Rey

Abel Grimmer

Museo del Prado (Madrid)

 

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