La dieta del Dr. Dukan

 

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La pesca milagrosa

«Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro y echad las redes para pescar". Simón le respondió: "Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, en tu palabra, echaré las redes". Así lo hicieron, y pescaron tal cantidad de peces que las redes amenazaban romperse...» (Le 5,1-11).

 

Había dos barcas en la orilla del lago de Genesaret. Jesús subió de prestado a la barca de Simón y, adentrándose un poco en el lago, enseñaba a las gentes. Luego dijo a Pedro: «Boga mar adentro y echad las redes». Allí estaban Pedro, Santiago y Juan. Pedro, entendido en las faenas de la pesca, piensa para sus adentros que si la noche anterior no habían pescado nada, mal iban a lograr capturar algún pez de día... Pero es mucho lo que Pedro estima a su Maestro, y habla a Jesús con franqueza, deciéndole: Aunque no hemos pescado nada, en tu palabra echaré las redes. Lo hizo sólo por amor y fidelidad a la persona de Jesús y su palabra. A Cristo le agradó mucho que Pedro, hombre espontáneo y seguro de sí mismo, dejase de lado su parecer y ciegamente hiciera lo que él decía. Sucedió lo que siempre sucede cuando se obra en nombre del Señor: las redes estallaban de peces, y las barcas parece que iban a hundirse por la gran redada.

Pescar de noche y sin el Maestro..., de pesca... nada.

La Iglesia, pescando de día y apoyándose en la palabra del Maestro, cosecha segura... Hasta reventar.

Jesús todo lo hace a lo grande: da de comer a muchedumbres con cinco panes y dos peces; la pesca realizada en su nombre es tanta que causa asombro...

Pedro se arrepintió de sus dudas y le dijo a su Maestro: «Apártate de mí, que soy un pecador».

Pedro y los otros discípulos no olvidarán que su misión en la Iglesia será echar las redes en nombre de Jesús. Más tarde entenderían mejor eso de ser pescadores de hombres.

Y produjo en los discípulos un efecto radical: «Dejándolo todo, le siguieron».

Hermosísima la lección para todos los que hacen apostolado: en nombre de Jesús siempre habrá pesca abundante de hombres.

 

Pesca milagrosa
Pesca milagrosa

William Hole

 

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