La Sagrada Familia
«Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la tiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta y, al volverse, pasados los días, Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres. Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles...
Bajó con ellos a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón. Jesús progresaba en sabiduría» (Le 2,41-52).
La familia de Nazaret encarna los valores universales válidos para todo tipo de familia.
Hay varios tipos de familias: la familia más natural y normal, conformada por el matrimonio y los hijos; las familias formadas por la habitación en común de distintas familias, como pueden ser tíos, primos y cualquier tipo de familiares...; las familias motivadas por la vivencia de la fe en común: religiosos, grupos y movimientos espirituales, la parroquia, etc.
Hoy, sin percibirlo expresamente en nuestra sociedad y en nuestros bogares, se copian los más diversos modelos de familias presentados por los medios de comunicación y diversión (televisión, cine, novela...) y las formas de familia que se viven entre amigos y familiares, y que contagian a la ñora de escoger el modelo familiar. Estos modelos, a veces antinaturales, con inusitada frecuencia crean verdaderos dramas al producir rupturas y toda clase de frustraciones.
Hay un modelo de hogar y de familia propuesto por el mismo Dios como modelo universal de todas las familias. Imitar la vida de la Sagrada Familia no significa recrear las condiciones físicas y sociales de vida propias del tiempo de Jesús, sino más bien abrazar los eternos valores que Jesús, María y José vivieron en el hogar de Nazaret.
Jesús nos habla de la familia mesiánica de la re: «¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?» (Le 2,49). La familia religiosa es antes que la familia carnal.
María dedica su vida, en cuerpo y alma, al cuidado amoroso de su hijo Jesús.
San José vive preocupado siempre en nacer la vida amable a María y Jesús.
El amor y la unidad, el trabajo, la oración, la obediencia, la paz... brillan como el sol en aquel hogar modélico, que es como un pedazo de cielo en la tierra.

La Sagrada Familia
Alonso Cano
Convento del Santo Ángel Custodio (Granada)