Nicolás V (1447-1455)
Fue su sucesor Tomás Parentucelli, un eminente humanista que se había encumbrado partiendo de un humilde origen. Nicolás V inició su pontificado en circunstancias mucho más favorables que su predecesor. Con el emperador concertó pronto (1448) el concordato de Viena, al tiempo que con los príncipes electores convenía el de Aschaffenburg, lo cual significó el golpe de muerte para el sínodo de Basilea.
Éste tuvo que abandonar el territorio del imperio, en el que se encontraba Basilea, y se refugió en Lausana, al lado de su papa. Félix V renunció a su dignidad, y los sinodiales eligieron a Nicolás V. Por su parte, éste les liberó de las censuras eclesiásticas e hizo cardenal a Félix V. Desde entonces, a nadie se le ha ocurrido jamás erigir un antipapa.
Durante el pacífico pontificado de Nicolás V el humanismo y el arte del Renacimiento conquistaron la corte papal. Nicolás V fundó la Biblioteca Vaticana, llamó a su lado a fray Angélico de Fiésole e inició planes para substituir con una gran basílica la vieja iglesia de san Pedro, que databa del siglo IV y se encontraba ya en estado ruinoso. Sin embargo, hubo que aguardar cincuenta años para que Julio II empezara a poner en práctica tales proyectos.