El Arrianismo entre los Germanos
Es un punto que no se ha puesto en claro, cómo el arrianismo, que desde 380 estaba prácticamente extinguido en el Imperio, revivió entre los germanos. En aquella época, los godos, que a principios del siglo IV estaban establecidos al sur del curso inferior del Danubio, contaban ya con algunos cristianos. En el concilio de Nicea aparece un obispo de los godos, Teófilo. Éstos cristianos eran católicos. También más tarde hubo godos católicos, como el mártir Sabas († 372) y la colonia de este pueblo en Constantinopla, para la cual san Juan Crisóstomo organizó el ministerio pastoral en lengua gótica.
Pero entre ellos actuaban también misioneros arrianos, y en especial Ulfilas, a quien en 341 Eusebio de Nicomedia consagró como obispo y que, gracias a su traducción de la Biblia en lengua gótica se convirtió en el creador de la más antigua lengua literaria germánica. Lo más probable es que los godos, que a mediados del siglo IV se convirtieron en gran número al cristianismo, no se dieran cuenta de la diferencia. Lo que ellos querían era abrazar la religión de los romanos, y la fueron a buscar en Constantinopla, donde gobernaba el emperador Valente, que era arriano.
Luego, en 378, cuando entraron en guerra con el emperador y se encontraron con connacionales suyos que luchaban en las filas imperiales, no salían de su sorpresa, según cuenta san Isidoro, al ver que éstos profesaban una fe distinta y les negaban la comunión.
Verdad es que esto no alcanza a explicar por qué también los gépidas, burgundios, suevos, vándalos, hérulos, longobardos y otros, fueran también arrianos. Pero tampoco es segura la extensión que entre ellos alcanzó el arrianismo. Eran arrianas las familias gobernantes, emparentadas entre sí, y aun éstas no todas. El príncipe de los francos Clodoveo se convirtió en 496 del paganismo al catolicismo. Una de sus hermanas era arriana. El rey de los ostrogodos Teodorico († 526) era arriano, pero hijo de madre católica. El primer duque de los bayúvaros o bávaros Garibaldo, conocido por mencionarlo Gregorio de Tours, era católico. Su hija Teodolinda se casó con el rey de los longobardos Autari, arriano.
La dinastía arriana de los visigodos en España abrazó en 586 la fe católica. En qué proporción eran arrianos los vasallos de estas familias, no hay manera de saberlo. De seguro que en parte eran aún paganos; en todo caso, no es raro que los escritores antiguos los llamen así, al hablar de determinadas tribus germánicas. Muchos de los visigodos de España eran ya católicos antes de la conversión de Recaredo. Los burgundios son llamados arrianos por Gregorio de Tours, y católicos por Orosio. Además, no vayamos a creer que esas tribus fueran muy populosas. En tierras ya de suyo muy poco pobladas no formaban más que una tenue capa superior.
Por consiguiente, un censo por confesiones en la esfera de influencia de la Iglesia latina, hacia el año 500 hubiera arrojado apenas unas centenas,
o quizá decenas, de millares de arrianos, entre quizá cinco o seis millones de católicos. Luego, en el curso del siglo VI el arrianismo desaparece casi por completo, en todo caso antes que los postreros restos de paganismo. En el siglo VII Europa occidental puede en la práctica considerarse católica. Sólo que es también en esta época cuando la curva demográfica alcanza su más bajo nivel.
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