La dieta del Dr. Dukan

 

Oraciones Temas

El concilio de Éfeso

 

linea

 


El concilio se reunió el día de pentecostés de 431 en la catedral de santa María de Éfeso. Cirilo estaba presente, pero no había llegado aún Juan de Antioquía con sus obispos sirios. San Cirilo, que se sabía respaldado por el papa, declaró en seguida abierto el concilio, contra el deseo del emperador y desoyendo las objeciones del comisario imperial. Con asistencia de ciento noventa y ocho obispos, ya en la primera sesión condenó la doctrina de Nestorio y dictó su deposición.

 

Unos días más tarde llegó Juan de Antioquía y, asistido de cuarenta y tres obispos y el comisario imperial, inauguró un antisínodo que a su vez depuso a Cirilo. En el entretanto habían llegado los legados papales, que se adhirieron al sínodo de Cirilo, y éste excomulgó a Juan y a sus partidarios. El concilio se disolvió, quedando así las cosas.


Perplejo el emperador ante esta situación, empezó dando su aprobación a los dos sínodos, que se habían excomulgado mutuamente. Pero obedeciendo a la inspiración de su piadosa y prudente hermana santa Pulquería, pronto abandonó a Nestorio y lo hizo substituir por un obispo católico, al tiempo que revocaba la sentencia de deposición de Cirilo. Poco después éste se reconciliaba con Juan de Antioquía: aceptó la confesión de fe del antisínodo, a la cual nada había que objetar, y por su parte Juan se declaró conforme con la sentencia contra Nestorio. San Cirilo demostró en esta ocasión que lo único que le interesaba era la cosa en sí, y que en modo alguno estaba poseído de aquella desatentada ambición que algunos historiadores modernos le atribuyen.

 

Con su audacia y rapidez en la acción demostró cuán acertada había sido la elección del papa, al poner en sus manos los asuntos e intereses de la Iglesia en Oriente. Si pudo evitarse un cisma dentro de las fronteras del Imperio, debióse a su intervención enérgica y decidida. Sólo más tarde una especial concatenación de circunstancias permitió al nestorianismo cobrar nueva vida en Persia, allende las fronteras.

Volver al índice