La dieta del Dr. Dukan

 

Oraciones Temas

Los normandos

 

linea

 

 


Los normandos son los predecesores de los actuales daneses y noruegos. Sus expediciones de vikingos, con las que empezaron a infestar las costas inglesas y desde el siglo IX las francesas, no eran más que correrías de piratas. En 845 destruyeron Hamburgo y la sede episcopal tuvo que ser trasladada a Bremen. Hacia 860 aparecieron en el Mediterráneo y saquearon la región de Pisa.

 

La decadencia cultural sufrida por Francia bajo los últimos carolingios, está en estrecha relación con los continuos daños sufridos por obra de los normandos. En este mismo siglo IX, una expedición de normandos dirigida por Rurik fundó el principado de Novgorod, junto al lago Limen; este principado, llamado de los varegos, había de ser uno de los gérmenes del futuro imperio ruso. Colonizaron las islas Faroe, Islandia, Groenlandia. Una parte de este pueblo singular, a principios del siglo X, se hizo asignar, por el rey franco Carlos III, tierras en el norte de Francia, en la región que aún hoy se llama Normandía. Allí se convirtieron al catolicismo. El primer conde de Normandía, Rollo o Roberto, fue bautizado en 912, hacia el mismo tiempo en que era fundada la abadía de Cluny. Mas no por haberse hecho cristianos y civilizados perdieron su ánimo aventurero. El normando Rainulfo se contrató a partir de 1017 como mercenario en la Italia meridional, al servicio de diversos príncipes, y en 1030 recibió de los bizantinos de Nápoles el pequeño condado de Aversa.

 

Poco después (1035), los hermanos Hauteville, Guillermo, Drogo y Humfrido, entraron al servicio del príncipe longobardo de Salerno, Guaimaro IV. Guillermo estuvo también durante un tiempo al servicio de los bizantinos, pero luego rompió con ellos porque no le pagaban soldada alguna, y se declaró independiente en 1042 como señor de Apulia. En 1046 acudió a su lado desde Normandía su hermano menor Roberto, llamado de sobrenombre Guiscardo, o sea, el zorro, quien desde entonces fue el alma de todas las empresas normandas. En 1047 conquistaron Benevento.


León IX contemplaba con suspicacia los manejos de sus inquietos vecinos y al fin se decidió a presentarles batalla. Pero él y su diminuto ejército cayeron prisioneros de los normandos, cuyas huestes no contaban tampoco más que unos centenares de hombres. Como buenos cristianos que eran, los normandos trataron con tales honores a su ilustre prisionero, que éste hizo amistad con ellos. Más todavía, le regalaron Benevento, que desde entonces formó un enclave perteneciente a los Estados de la Iglesia.

 



Volver al índice