Importancia de los clérigos regulares
La nueva forma de los clérigos regulares significó una importante ampliación de las posibilidades de la vida de religión. Al renunciar a muchos de los rigores de las reglas monásticas, las nuevas órdenes cobraron mayor movilidad y facilidad de adaptación. Significaba ya un considerable ahorro de tiempo y energía la substitución del régimen capitular por el monárquico.
Muchos asuntos que en las órdenes antiguas debían resolverse por vía jurídica, se solucionan en las nuevas por vía administrativa, mucho más simple. Es verdad que esto supone en sus miembros cierto espíritu de renuncia; su intervención en las tareas de gobierno es muy escasa, y casi nunca tienen voz y voto.
La introducción de los votos llamados simples, que en la mayoría de las nuevas órdenes substituyen a los solemnes, facilita la solución de las cuestiones disciplinarias, ya que según el derecho canónico los votos simples son fácilmente dispensables y por tanto las órdenes pueden desprenderse sin dificultad de elementos poco aptos.
Puede afirmarse, por consiguiente, que a partir del siglo XVI el sistema entero de las órdenes religiosas experimentó una transformación muy honda. Sin embargo, no hay que buscar ninguna conexión entre este cambio y la Reforma alemana. El nuevo tipo de orden y las distintas congregaciones surgidas, no fueron fundadas como una medida defensiva contra los protestantes, ni siquiera la de los jesuitas.