La dieta del Dr. Dukan

 

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El Sutra del Loto

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Mezcla de visiones y de escenarios cósmicos, rico en parábolas tan humildes como profundas, el Sutra del Loto (Saddharmapundankasütrá) es un texto paradigmático del cambio teórico del Maháyána y fuente de la más elevada inspiración religiosa. Se venera como una obra «eterna» porque contiene la verdad última, la revelación más esperada, ensenada por los buddha de todas las épocas.

Los fragmentos más antiguos se remontan al siglo n, pero según la leyenda fue predicado por Buda al final de su vida. En efecto, después de la iluminación, había dudado de si debía predicar, porque se sentía turbado por la discrepancia entre la profunda verdad que había descubierto y la ignorancia que ofuscaba la mente de los hombres. En el Sutra del Loto, esta discrepancia se salva con la idea de que la palabra del maestro es un upáya, un medio provisional, parcial pero útil, para hacer que el hombre avance por el camino de la iluminación.

La perfección de su sabiduría se manifiesta en el upáyakausalya, es decir, en la capacidad de valorar las posibilidades espirituales del oyente y de exponer la verdad de forma que sea paulatinamente comprensible, guiándolo gradualmente hasta la comprensión última. Existe la certeza de que la verdad más elevada, si se explica total e inmediatamente, resulta incomprensible. Esta «astucia de los medios» implica un total distanciamiento espiritual para jugar con los instrumentos de lo relativo y conducir a la mente ignorante hacia el conocimiento de lo absoluto.

El carácter polémico e innovador del Sutra del Loto es innegable: la obra expone, hábilmente veladas, las ideas fundamentales del budismo antiguo y las vacía de significado, interpretándolas como «medios útiles» destinados a guiar solamente las mentes más obtusas. El ideal del arhat sólo representa un estadio de la perfección, no la verdadera culminación.

Las ensenanzas de las diversas escuelas no son más que constructos inconsistentes y provisionales, adaptados en el pasado a las diferentes capacidades de los fieles; pero más allá de todas esas ensenanzas, la «vía de Buda» es solamente una. Puesto que el destino de todos los seres no es otro que la condición de buda, todos los seres deberán finalmente encaminarse por el sendero del bodhisattva, incluso aquellos que, como los arhat, creen que ya han alcanzado la meta.

Pero el texto va aún más lejos: Buda revela que su itinerario terrenal, su propia iluminación, son realidades aparentes, upáya, medios que ha utilizado para adecuar su propio mensaje a las características y a las limitaciones de la mente humana. En realidad, él es la mente iluminada desde la eternidad, su perfección de sabiduría y de compasión ha estado desde siempre con los hombres, y se proyecta en el pasado y en el futuro por infinitos eones.

El Sutra del Loto proclama un mensaje de esperanza universal, porque Buda se dirige a todos los seres pensantes como a «sus hijos», e implícitamente revela que todos los seres poseen la naturaleza perfecta de la condición de buda. En el secreto de su mente ya están iluminados: sólo hace falta que lo comprendan.

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