La tradición Lingbao
Una tercera comente, el Lingbao, se constituyó en el siglo IV a partir de la divina inspiración de un personaje llamado Ge Chaofu. El movimiento recuperaba la tradición ritual de los Maestros del Cielo y la reelaboraba, ampliándola y enriqueciéndola con nuevas inspiraciones muy influidas por el budismo Maháyána.
Codificada por Lu Xiujing y formulada de nuevo en el siglo VIII por Zhang Wan-fu, la liturgia del Lingbao tendía a expresar en ritos colectivos las visiones interiores e individuales enseñadas por el Shangqing. Los símbolos que el adepto experimentaba en la meditación se representaban de forma espectacular y a veces dramática, partiendo de la idea de que la vía de la salvación debía estar abierta a todos.
Se mantuvo el ideal de la inmortalidad, pero transformado en la utopía de una salvación universal, que exigía la virtud budista de la compasión, de la ofrenda de sí mismo y de los propios méritos para ayudar a los demás a llegar a la iluminación.
La razón del éxito del Lingbao tal vez reside en esta tensión religiosa acerca de los problemas escatológicos, en su visión apocalíptica que anunciaba el caos y el fin del mundo por la extinción del yin y del yang, y en su fe mesiánica en el retorno de Laozi (Lao Tsé) divinizado. Del enorme desastre se salvarían los fieles del Lingbao que, guiados por el Maestro, harían nacer un nuevo mundo, feliz e inmortal.