La dieta del Dr. Dukan

 

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Manes

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Manes nació el 14 de abril del año 216 d.C. al sureste de Ctesifonte, en la orilla oriental del Tigris. Su familia era iraní y probablemente pertenecía a la nobleza arsácida. Manes creció junto a su padre Pattík, que lo introdujo a la edad de cuatro años en una comunidad judeocristiana de baptistas, seguidores de un tal Elchasai, de características gnósticas y esotéricas, que se distinguía por la severidad de sus reglas sobre abstinencia sexual y alimentaria.

Manes tuvo dos revelaciones de parte de su «gemelo», un ángel también llamado el «paráclito viviente», a la edad de doce y veinticuatro años, respectivamente. Ese ángel le reveló los misterios y le anunció que al llegar a la madurez debería abandonar su comunidad. Esto se produjo el año 240, cuando el sasánida Ardashlr arrebataba a los romanos la ciudad de Hatra y era coronado su hijo Shabuhr.

A la luz de esas revelaciones, Manes inició su misión destinada a anunciar el nuevo mensaje de salvación a la humanidad. En las primeras misiones se dirigió a la India (entre Beluchistán y Makran, donde convirtió al rey de Turan). Se dirigió luego hacia las regiones occidentales del imperio iranio: Persia, Susiana, Mesene y Babilonia.

El rey le concedió libertad de predicación, de modo que Manes prosiguió su actividad apostólica, fuertemente inspirada en la del apóstol Pablo, por tierras de Media, Partía y Khorasan. Tras veinte años de incansable actividad misionera, entre los años 262 y 263 se estableció en Ctesifonte, donde redactó las reglas de su iglesia y envió nuevas misiones a Egipto, Partía, Arabia e India.

La muerte de Shabuhr en el año 273 y la creciente influencia en la corte del clero zoroástrico hicieron que su fortuna declinara rápidamente. Durante el reinado de Bahrám I, y a consecuencia de otros hechos apostólicos que irritaron aún más a los magos, fue arrestado y condenado a muerte: murió en la cárcel el año 277, acusado de impostura y de herejía.

Manes fue un hombre culto y polifacético. En su formación intelectual resultó decisiva la literatura cristiana y gnóstica: tuvo conocimiento de los Hechos de Juan, Pedro, Pablo, Andrés y Tomás, de los cantos de Bardesanes y de varios apocalipsis apócrifos. Estuvo además familiarizado con la tradición zoroástrica, cuyo dualismo ejerció mucha influencia sobre él. Pintor famoso, se dedicó al arte del libro y de la escritura, al que aportó importantes innovaciones. Escribió sobre todo en sirio.

De sus numerosas obras (el Evangelio, el Tesoro, los Misterios, las Leyendas, la Imagen, las Cartas, los Salmos, las Plegarias, el Libro para Shabuhr) conservamos noticias y fragmentos en otras lenguas. Además de ser famoso como apóstol intrépido, fue un renombrado médico y taumaturgo.

Expulsado del imperio persa, el maniqueísmo sobrevivió en la clandestinidad, a pesar de las persecuciones, y se implantó sobre todo en las regiones limítrofes: en Mesopotamia (en Ctesifonte tuvo su sede el papado maniqueo, reconocido universalmente hasta que se produjo un cisma oriental a finales del siglo V), en Sogdiana y en Asia central, donde en el 763 se convirtió en la religión oficial de los turcos uigures.

En China fue tolerado al principio y más tarde, en el año 843, fue prohibido, aunque siguió sobreviviendo clandestinamente hasta más allá del siglo XIV, bajo las formas taoísta y budista. Fue prohibido en el Imperio romano por un edicto de Diocleciano del 297, pero mantuvo su influencia, sobre todo en el África romana del siglo IV.

Fue perseguido en varias ocasiones, duramente combatido por la iglesia cristiana y por el poder imperial que, en el año 527, con Justino y Justiniano, prescribió la pena de muerte para los maniqueos. Con el Islam, y tras un período de tolerancia bajo los omeyas (siglos VII-VIII), no tuvo mejor suerte, ya que no fue incluido entre las «religiones de Libro» y, por tanto, fue objeto de persecución.

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