La dieta del Dr. Dukan

 

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Hadiz

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La obra de conservación y transmisión de los hadiz, confiada en un primer momento a la iniciativa y a la buena voluntad personal de los fieles, muy pronto se convirtió en tarea específica de personas que se consagraban a ello y que desempeñaban una función, paralela aunque distinta, a la de quienes transmitían de memoria el Corán.

Los hadiz se dividen en dos partes: la lista de los transmisores, es decir, una larga sucesión de nombres de personas a través de las cuales la tradición se hace remontar hasta el Profeta, y el texto propiamente dicho, que relata cuanto dijo e hizo Mahoma.

Junto al núcleo primitivo de hadiz de carácter biográfico, que añadían detalles acerca de la vida de Mahoma destinados —como los Evangelios apócrifos cristianos referentes a la infancia de Jesús— a integrar las escasas noticias biográficas que aparecen en el Corán, con el tiempo se fueron multiplicando los hadiz más estrictamente jurídicos, que no por casualidad aparecieron ante todo en las regiones orientales del imperio recién conquistado. Hasta mucho tiempo después, en la época en que se avivaron las disputas teológicas, no aparecieron los primeros hadiz dogmáticos.

Cada movimiento y cada dinastía producía sus propios hadiz, que les beneficiaban a ellos y perjudicaban a sus adversarios, y no era raro encontrar en algunos hadiz valoraciones atribuidas al Profeta sobre hechos y teorías completamente desconocidos en su tiempo.

Muy pronto se planteó el problema de la autenticidad de estos textos, y algunos expertos sometieron a un análisis atento centenares de miles de hadiz, distribuyéndolos según el tema y la credibilidad, y reuniendo los más fidedignos en recopilaciones especiales, que constituyeron la base del derecho islámico durante los siglos siguientes.

Se siguió un criterio genealógico: utilizando unas tablas ordenadas se establecía si realmente era posible que las personas que habían transmitido el dicho profetice se hubieran relacionado con Mahoma y, por lo tanto, si era posible que el hadiz se remontara efectivamente al Profeta. Por este procedimiento fueron compiladas las colecciones de hadiz que se consideran auténticas: las más importantes son seis.

Existen también algunos hadiz llamados «santos» porque reproducen no las palabras del Profeta, sino del mismo Dios: constituyen el único caso de revelación extracoránica en el Islam.

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