El vocabulario islámico de la vida y de la muerte
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Por lo tanto, hay que manejar con cautela estas mezclas, en especial cuando se trata de presentar la visión islámica de la muerte. Sólo en el nivel de los ritos populares existen cantidad de ritos diferentes relativos a la muerte. Pero también el Corán tiene sus peculiaridades y, aunque el texto coránico se pueda considerar próximo al texto bíblico, tratando ambos con frecuencia unos mismos textos y narrando a veces las mismas historias con los mismos nombres propios, se encuentran no obstante en él muchas diferencias.
El mundo de la muerte evoca todo un campo semántico, un campo de términos y expresiones que importa destacar. Seguimos el mismo ciclo de la vida, del que la muerte, en el fondo, sólo es una fase:
- «creación» - «vida» - «ser viviente» - «hombre» - «espíritu» - «alma» - «muerte»;
- «resurrección» - «Juicio final» - «recompensa en una vida eterna».
Nos parece útil precisar tres términos árabes de gran importancia para nuestro tema: ruh, nafy nafas.
Ruh, «espíritu». En el diccionario de la Academia de El Cairo, la palabra ruh es femenina: la esencia de la vida, del alma, sinónimos naf, «alma». La raíz ruh no está lejos de la raíz rih, «viento». Encontramos, en árabe coránico, las expresiones al ruh al amin, «el espíritu fiel», y rühu qudus, «el santo Espíritu», como dos nombres, o dos cualidades, atribuidos al ángel Gabriel, conocido como el ángel de la revelación.
Ruhu llah, el espíritu o el soplo divino, en el ser humano o en el ser vivo en general. Se considera como el secreto de la vida. La mente humana no puede alcanzarlo: «Te preguntan acerca del Espíritu. Responde: "El espíritu procede de la Orden de mi Señor: no se os ha dado más que poca ciencia"» (Corán 17, 87).
En este versículo, se ha traducido al ruh por «espíritu», pero también se traduce por «alma».
Después de la muerte de una persona, se dice que su espíritu ha subido al cielo, o a su Creador.
Nafs, «alma». Según el diccionario, ál-nafs es el alma, el espíritu. Se dice: «su alma ha salido», «ha entregado generosamente su alma», es decir, ha muerto. Así mismo, se observa en las lenguas semíticas una alternancia entre nafs, «alma o espíritu», y nafas, «respiración».
Por otra parte, no es necesario establecer una relación de sinonimia perfecta y absoluta entre nafs y ruh en árabe. En efecto, en el Corán, el espíritu es lo íntimo de la vida, pero el alma, nafs, es el centro o el eje de la responsabilidad. Se tiene en cuenta el alma, nafs, para todo lo concerniente a los actos buenos y malos.
Por eso el Corán habla de tres clases de almas:
- nafs mutma'inna, «el alma apaciguada»: «¡Oh tú! ... ¡Alma
sosegada, vuelve a tu Señor, satisfecha, complacida... ¡Entra junto a mis servidores, entra en mi Paraíso!» (Corán 89, 27-30).
- nafs lawwama: «el alma que se censura insistentemente»
(cuando hace mal): «¡No! ¡No juro por el alma que se censura!» (Corán 75, 2).
Estas clases de almas, en la casa de Dios, se consideran las mejores.
- nafs animara bissu': «el alma incitadora al mal»: «Yo no me
declaro sin embargo inocente, porque el alma incita al mal, a menos que mi Señor tenga misericordia» (Corán 12, 53).
En cierto modo, no se podría hablar de la muerte en el Islam sin hablar de estas nociones, al menos muy concisamente. La muerte como fenómeno ha atraído la atención del ser humano dotado de razón. Desde su aparición en la tierra hasta el momento presente, el hombre siempre ha estado buscando el modo de vencer este hecho misterioso, intrigante. Pero ni la ciencia, ni la medicina, ni los adelantos humanos lo han conseguido.
Las civilizaciones y culturas preislámicas y prebíblicas y, en especial, la civilización egipcia faraónica se sumergieron en las profundidades de la muerte y de la vida después de la muerte. Los templos faraónicos y las pirámides dan testimonio de ello. Los egipcios enterraban con el muerto cantidad de objetos familiares, así como la comida, con vistas a que pudiera hacer uso de ellos en la vida eterna.
Pero volvamos a nuestro punto de partida: el Islam y sus documentos fundacionales. ¿Cómo se ve en ellos la muerte?