La dieta del Dr. Dukan

 

Oraciones Temas

 

Introducción

 

 

Usando expresiones tomadas del Prof. J. Neusner podemos calificar el Talmud como la obra, o mejor como la colección -conjunto de varios libros- fundamental, y realmente 'fundante' del Judaísmo de la doble Torá. Si esto pretende ser una definición, bien podrá el lector que se acerca a este libro queriendo saber qué es el Talmud, o tratando de saber algo más sobre él, replicarnos que más que aclarar le hemos confundido y hemos introducido términos novedosos que ni conoce ni buscaba.

Tiene razón. Pero la intención de este libro, breve y pretendidamente asequible en todos los niveles, no se contenta con que leído el primer párrafo se haya satisfecho ya la inmediata y básica curiosidad del lector y por lo mismo se crea ya en condiciones de decidir si sigue o no sigue leyendo.

El Talmud, a modo de enciclopedia, recoge los conocimientos, creencias de todo tipo y prácticas del Judaísmo. Ha sido tradicional la opinión de que la práctica del Judaísmo supone un conjunto casi infinito de normas y prescripciones que resulta muy difícil cumplir e incluso conocer, y frente a eso se cuenta que en cierta ocasión un 'no judío' se presentó, posiblemente con ánimo de burlarse, a Rabí Sammai y le dijo: -Estoy dispuesto a hacerme judío si me instruyes en el Judaísmo mientras estoy 'a la pata coja'. Sammai no contestó ni palabra, sino que apartó de un empujón al que él creía un insolente.

El mismo tipo se dirigió a continuación a otro Maestro, Rabí Hillel, y le planteó la misma cuestión: -Estoy dispuesto a hacerme judío si me instruyes en el Judaísmo mientras estoy 'a la pata coja'. Hillel con la paciencia que le caracterizaba le contestó: -Todo lo que te resulte odioso para ti no se lo hagas a tu prójimo. Éste es el contenido de toda la Torá, el resto es comentario; ve y estúdialo. (TB-Sabb 31a).

La historieta viene al caso por varias razones y con diversas intenciones. Vemos en primer lugar dos formas de entender, o mejor diríamos de vivir, el Judaísmo; parece que Samai, perdido en la espesura de un bosque, no sabe por dónde empezar ni qué es lo fundamental; le ciega la insolencia del solicitante y lo despide. En cambio Hillel prescinde de la intención burlona del demandante, si es que la hubiera, y no está dispuesto a dejar sin respuesta a un posible prosélito, precisamente porque a él no le gustaría que le dejaran sin respuesta, y por ello, a la vez que le ofrece una atractiva fórmula que despierte su interés, le avisa de que para hacerla realidad hay mucho que estudiar y practicar.

Salvando las distancias pretendemos algo semejante. El lector sabe ya que el Talmud no es un libro sino un conjunto de libros, una verdadera colección, y que es básico y fundamental para el Judaísmo. Pero le quedan al menos dos incógnitas: ¿qué quiere decir que es una obra 'fundante'? y ¿qué es eso de 'la doble Torá'?

Posiblemente las incógnitas son muchas más: ¿Cuándo se compuso? ¿quién lo compuso? ¿de qué trata? ¿cómo lo trata? ¿cómo ha llegado hasta nosotros? -A todas ellas trataremos de dar respuesta en las páginas que siguen, además de ofrecer una selección de textos que sirvan de apoyo y de ejemplificación.

 

 

 

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