Literatura rabínica
Hemos hecho repetidas alusiones a lo que comúnmente se denomina 'literatura rabínica', dentro de la cual se engloba el conjunto de obras producidas por los Maestros y Sabios del Judaísmo de la doble Torá desde aproximadamente mediados del siglo II (año 150 Ec) a finales del siglo VII, y en cuyo punto central se encuentra el Talmud. La denominación en sí misma plantea algunos problemas, tanto en lo que se refiere al sustantivo 'literatura' como al adjetivo 'rabínica'.
La intención con que estas obras están compuestas no es en absoluto literaria y por lo mismo el nombre de 'literatura' les corresponde solamente en el mismo grado en que podemos hablar de 'literatura jurídica' o 'literatura médica' sabiendo que se trata de obras técnicas en una materia o disciplina concreta, que interesan fundamentalmente a los técnicos o profesionales de esas materias.
Por otra parte, el adjetivo 'rabínica' hace referencia a la palabra hebrea rab, que significa en general 'señor' o 'maestro', y más específicamente al título rabbí, 'mi maestro'/'el maestro', expresión personalizada y de respeto que los discípulos aplican en principio a su concreto maestro y, más tarde, por extensión a cualquier maestro. Por ello, desde una adecuada comprensión, el adjetivo 'rabínico' se puede aplicar y de hecho se aplica también a las obras de estudiosos y sabios medievales, posteriores al siglo X, de forma que la denominación resulta poco definida y nada definitoria.
Por esta misma razón, sin descartar la denominación de 'literatura rabínica' -por ejemplo una obra de J. Neusner publicada en 1994 lleva el título de Introduction to Rabbinic Litera-ture- se han intentado otras denominaciones, y así la obra de H.L. Strack, publicada repetidamente desde 1887, ha seguido llamándose, hasta la última edición hecha por G. Stemberger, Einleitung in Talmud und Midrasch (1992) mientras que su versión española de 1989 se tituló Introducción a la literatura talmúdica y midrásica (Biblioteca Midrásica, Institución San Jerónimo, Valencia 1989). Otros han preferido seguir la denominación más usual en lengua hebrea -donde no existe o al menos no se usa en referencia a la literatura el término 'rabínico'- y las han titulado literatura 'de los Sabios', sifrut Hazal, como hace S. Safrai en su The Literature of the Sages (As-sen/Maastrich 1987). Por último citaré la recientemente publicada en español Introducción al Talmud de A. Steinsaltz (Ed. Riopiedras, Barcelona 2000) que tenía como título inglés el de Essential Talmud.
No deberíamos, pues, hablar de 'literatura rabínica', o al hacerlo hemos de entender que nos estamos refiriendo a la producción intelectual de Sabios judíos de los siete primeros siglos de la Era común, creada y transmitida en principio de forma oral, y puesta más tarde por escrito. En el conjunto de esta producción, el Talmud ocupa el lugar central, ya lo hemos dicho, y por ello se ha denominado al periodo histórico 'época talmúdica'.
Aparte del Talmud, o mejor deberíamos comenzar ya a hablar en plural puesto que existen dos Talmud (o 'Talmudes' -en hebreo talmudim), el Talmud EreS-israelí o Yerusalmí, Palestinense o de Jerusalén, y el Talmud Bablí, de Babilonia, encontramos otras obras a las que nos referiremos brevemente: Misná, Tosefta, y el conjunto del Midrás, constituido por un número variable de obras.