Antología de textos: Matrimonio y familia
* Nuestros Maestros han enseñado que en cualquier circunstancia uno debe vender todo lo que posee para poder desposar a la hija de un hombre culto, ya que si muere o es desterrado estará seguro de que sus hijos serán hombres cultos; pero no deberá casar con la hija de un ignorante, pues si muere o es desterrado sus hijos serán ignorantes.
Nuestros Maestros han enseñado que en cualquier circunstancia uno debe vender todo lo que posee para poder desposar a la hija de un hombre culto; si no encuentra ninguna hija de hombre culto, podrá casarse con la hija de uno distinguido de su tiempo; si no la halla, podrá casarse con la hija de un jefe de sinagoga, y si no, con la del depositario de las cuotas o con la hija de un maestro de primera enseñanza. Pero jamás deberá casar con la hija de un ignorante, porque esos son detestables y sus mujeres son sabandijas. (Fes 49a)
* Se cuenta que R. Meír decía: Todo el que desposa a su hija con un ignorante es como si la atara y la abandonara ante un león. Así es, el león ataca, devora y no se avergüenza y el ignorante la golpea y cohabita con ella sin avergonzarse. (Pes 49b)
* R Huna había oído hablar de R. Hamuna como un gran hombre y, cuando se encontró con él, lo primero que vio fue que no llevaba la cabeza cubierta, y le preguntó: ¿Por qué no llevas casquete? -Porque no estoy casado, le contestó. Entonces R. Huna le volvió la cara y dijo: No vuelvas a verme hasta que estés casado. Y es que R. Huna pensaba que el hombre que tiene veinte años y no se ha casado vive todos sus días en pecado. -¿De verdad es así? -Bueno, quiere decir que pasa sus días en pensamientos pecaminosos.
Rabba, siguiendo la escuela de R. Ismael ben Elisa decía: Hasta los veinte años, el Santo, bendito sea, espera a ver cuando el tomará mujer; pero cuando llega a los veinte años sin casarse, dice ¡que sus huesos se marchiten! (Qid 29b)
* Dijo R. Tanjum que había dicho R. Janilai: El que no tiene esposa vive sin alegría, sin bendición y sin bien; 'sin alegría', porque está escrito "te alegrarás, tú y tu familia" (Dt 14,26); 'sin bendición', porque está escrito "para que repose la bendición en vuestras casas" (Ez 44,30); 'sin bien', porque está escrito "no es bueno que el hombre esté solo" (Gn 2,18).
En EreS Israel se dijo: El que no tiene esposa vive sin Tora y sin muralla; 'sin Tora', porque está escrito "es que no hay ayuda para mí, y toda asistencia me ha sido arrebatada" (Job 6,13); 'sin muralla', porque está escrito "la mujer rodeará al varón" (Jr 31,22).
Dijo Rabba bar Ulla: El que no tiene esposa vive sin alcanzar el sosiego, porque está escrito "conoce el descanso en tu tienda, visita tu habitación, y nada te faltará" (Job 5,24).
Nuestros Maestros han enseñado que el texto "conoce el descanso en tu tienda" (Job 5,24) está dicho de quien ama a su mujer como a sí mismo y de quien honra a su mujer más que a sí mismo; de quien guía
a sus hijos e hijas por el camino recto y les hace casarse cuando aún son jóvenes.
Dijo R. Elazar: El que no tiene esposa no es hombre, como está escrito "varón y hembra los creó, y los bendijo, y llamó el nombre de ellos 'hombre'" (Gn 5,2). (Yeb 62b-63a)
* Nuestros Maestros enseñaron que el padre tiene las siguientes obligaciones con su hijo: circuncidarlo, ofrecerlo y rescatarlo, buscarle esposa y enseñarle un oficio. Algunos añaden 'y enseñarle a nadar'. R. Yehudá dice que todo el que no enseña a su hijo un oficio, le está enseñando a robar. (Qid 29a)
* Una vez le preguntaron a R. Ulla: ¿Hasta qué extremo dede honrarse padre y madre? Y les contestó: Fijaos lo que hizo un pagano de Ascalón llamado Dama ben Netiná: una vez los sabios le pidieron mercancías por valor de seiscientos mil denarios. La llave del almacén estaba bajo la almohada de su padre, que estaba duermiendo, y Dama no quiso molestarle... al año siguiente el Santo, bendito sea, le dio su pago: en su rebaño nació una vaca roja. Los sabios se la querían comprar y el dijo: sé que por la rareza del caso me daríais todo el dinero del mundo pero no os voy a pedir más que la cantidad que perdí por honrar a mi padre. (Qid 31a)
* Nuestros Maestros han enseñado que en un lugar está escrito "honra a tu padre y a tu madre" (Ex 20,12) y en otro lugar "honra al Señor con lo que tienes" (Prov 3,9). De aquí se deduce que la Escritura coloca al mismo nivel el honrar al padre y a la madre y el honrar al Omnipresente (que todo lo ocupa). En un lugar está escrito "cada uno temerá a su padre y a su madre" (Lev 19,3) y en otro lugar "temerás al Señor, tu Dios" (Dt 6,13). De aquí se deduce que la Escritura coloca al mismo nivel el respeto al padre y a la madre, y el temor al Omnipresente. (Qid 3 Ob)
* Al poco de casarse el hijo de R. Yehudá se marchó y pasó doce años estudiando. Cuando regresó, su esposa se había vuelto estéril. Ante ello R. Yehudá se preguntó: ¿Qué debemos hacer? -Si le decimos que se divorcie de ella dirán que esta pobre aguardó en vano; si se casa con otra mujer, dirán que esta es su esposa y la otra una concubina. Entonces pidió misericordia para ella y se recuperó de su esterilidad. (Ket62b)