Antología de textos:
Medicina y consejos dietéticos e higiénicos
* ¿Cuánto dura la digestión de una comida? -Según R. Yojanán bar Napaja hasta que se vuelve a sentir hambre; según Res Laquis, mientras se está sediento por la comida. Hubo una discusión: ¿No dijo R. Ammí en nombre de Res Laquis que la digestión dura el tiempo preciso para recorrer cuatro millas? ¿Cómo se explica esta contradicción? -En realidad no hay tal contradicción porque lo uno se referirá a una comida ligera y lo otro a una comida pesada. (Ber 53b)
* Rabba ben Samuel, citando a R. Jiyya, decía: Come sal después de cada comida y bebe agua después de cualquier bebida para evitar todo peligro de enfermedad. Esto también lo han enseñado otros. Incluso llega a decirse que de no hacerlo se corre el peligro de tener mal aliento durante el día o padecer garrotillo por la noche.
Nuestros Maestros han enseñado que si la comida está bien rociada con agua no debe temerse el dolor de tripa. ¿Cuánta agua debe beberse? R. Jisda opina que un vaso de agua por pan. R. Mari, citando a R. Yojanán, decía que conviene acostumbrarse a comer lentejas cada treinta días para evitar el garrotillo; pero no diariamente pues es malo para el aliento. También decía que es bueno comer mostaza una vez al mes, porque aleja las enfermedades de la casa; pero no cada día, porque debilita el corazón.
R. Jiyya ben Assí , citando a Rav, decía que quien acostumbra a comer pescaditos no suele padecer de los intestinos y que además aumentan la fecundidad y fortalecen el cuerpo. R, Jama bar Janina decía que comer comino negro evita las enfermedades del corazón. Pero sobre esto hay discusión. (Ber 40a)
* Al que come y no bebe se le convieerte todo en sangre y es el comienzo de la indigestión. Al que después de comer no camina un mínimo de cuatro codos se le corrompe el alimento en el estómago y le produce mal aliento. Quien tiene necesidad de evacuar el vientre y sigue comiendo es como un horno encendido sobre sus propias brasas. El que se baña en agua caliente y no bebe después, es como un horno encendido por fuera y no por dentro. El que se baña con agua caliente y no se rodía después con agua fría es como el hierro puesto al ruego que no se templa después con agua. Para el que se baña y después no se unge, el baño resulta como el agua vertida sobre un tonel, que no penetra. (Sabb 41a)