Antología de textos:
Polémicas y persecuciones
* Antonino le preguntó a Rabbí a partir de qué momento ejerce la mala inclinación su poder sobre el hombre, si desde que se forma el embrión o desde que sale del seno materno. -Desde que se forma, contestó Rabbí. -No puede ser, dijo Antonino, porque se rebelaría ya en el seno de la madre y saldría cuando quisiera; tiene que ser desde el momento en que nace. Entonces Rabbí se dijo 'lo que me ha enseñado Antonino viene justificado en el texto que dice "el pecado acecha a la puerta" (Gn 4,7). (Sanh 91b).
* Tres Maestros estaban charlando y con ellos estaba el hijo de unos conversos. Dijo R. Yehudá: ¡Qué grandes obras hacen estos romanos! Han construido foros, puentes y casas de baño. R. Yosé no dijo nada, pero R. Simón replicó: Pero todo lo han hecho en su propio beneficio: han abierto foros para poner en ellos prostitutas; baños para su propio placer y puentes para poder cobrar los impuestos de paso. El hijo de los conversos lo comentó en otro lugar y llegó a oídos de las autoridades que decidieron: R. Yehudá será ensalzado; R. Yosé será desterrado a Séforis y R. Simón será ejecutado. Para evitarlo, R. Simón y su hijo se escondieron en la academia y cada día su esposa les llevaba pan y agua. Cuando las circunstancias empeoraron dijo R. Simón a su hijo: Las mujeres son débiles; si los romanos la torturan puede descubrirnos. Entonces fueron a esconderse en una cueva, y les ocurrió un milagro: creció un algarrobo y apareció un pozo de agua. Para no estropear las ropas, pasaban todo el día desnudos, hundidos en la arena hasta el cuello, estudiando. Cuando llegaba la hora de la oración se vestían y se cubrían la cabeza. Así pasaron doce años. (Sabb 33b).
* El emperador dijo a Rabbán Gamliel: Vuestro Dios es un ladrón, pues está escrito "el Señor hizo caer un sueño profundo sobre Adán y se durmió y mientras dormía le tomó una costilla" (Gn 2,21). Entonces su hija le dijo: Permíteme que le conteste yo. Y a continuación, dijo al emperador: -Dame un capitán; -¿Para qué lo quieres? –Unos ladrones nos asaltaron anoche, nos arrebataron un jarro de plata y dejaron en su lugar un jarro de oro; a lo que el emperador le dijo: ¡Ojalá vengan contra nosotros todos los días ladrones como éstos! Y ella le indicó: ¿No fue también buena cosa para Adán que le tomaran una costilla y le dieran a cambio una mujer para servirle? Le replicó el emperador: Lo que yo quiero decir es que se la podía haber quitado abiertamente. Mas ella le dijo: Dame un pedazo de carne cruda. Se lo dieron y ella se lo puso debajo de su axila. Al cabo de cierto tiempo lo sacó y se lo ofreció al emperador, diciéndole: Come; él le contestó: Es repugnante. Y entonces ella le dijo: Pues así le habría parecido Eva a Adán si se la hubieran tomado abiertamente.
El emperador dijo a Rabbán Gamliel: Yo sé lo que vuestro Dios está haciendo y también sé dónde reside. Entonces, Rabbán Gamliel se mostró preocupado y suspiró. -¿Qué te ocurre?, le preguntó el emperador, y él contestó: Tengo un hijo en una de las ciudades costeras, y suspiro por él; me gustaría que me hablaras de él. -¿Acaso sé dónde está?, replicó el emperador. Y Rabbán Gamliel le dijo: ¡Ignoras lo que hay en la tierra y pretendes saber lo que hay en los cielos!
El emperador dijo a Rabbán Gamliel: El texto dice "Él cuenta el número de las estrellas" (Sal 147,4) y eso ¿qué tiene de particular? también yo puedo contar las estrellas. Entonces Rabbán Gamliel trajo algunos membrillos, los puso en un canasto y, al mismo tiempo que los iba moviendo, dijo al emperador: Cuéntalos. -Mantenlos quietos un momento, le pidió; a lo que Rabbán Gamliel argüyó: Pues también el firmamento se mueve así. Otros sostienen que el emperador le dijo: Yo sé cuántas son las estrellas; y Rabbán Gamliel le preguntó: Dime cuántas muelas y dientes tienes. Puso su mano en la boca y empezó a contarlos. Y entonces Rabbán Gamliel le dijo: ¡No sabes lo que hay en tu boca y pretendes saber lo que hay en el firmamento! (Sanh 39a)