Antología de textos: Reino de los muertos
* El padre de Samuel guardaba en depósito una cantidad que pertenecía a los huérfanos. Cuando murió, Samuel no estaba con él, el dinero no apareció, y el pueblo le apodó 'hijo del que disipa el dinero de los huérfanos'. Entonces Samuel fue al cementerio en busca de su padre y dijo: ¡Quiero ver a Abba! -Aquí hay varios Abba, le contestaron. -Yo pregunto por Abba bar Abba. -Hay varios Abba bar Abba. -Busco dónde está Abba bar Abba, padre de Samuel. -Subió a la academia celeste. Entonces Samuel vio a Leví sentado aparte y le preguntó: ¿Por qué estás solo y no has subido a la academia celeste? -Me han dicho que porque durante muchos años dejé de asistir a la academia de R. Efes, lo cual le produjo preocupación, no me permiten subir a la academia celeste.
En esto llegó su padre y Samuel vio que venía llorando y riendo al mismo tiempo. ¿Por qué lloras? -Porque vienes aquí tan pronto. -¿Y por qué ríes? -Porque gozas de gran prestigio en el mundo. Samuel dijo: Si soy tan estimado, permitid que Leví suba. Y consintieron en ello.
Después de esto Samuel preguntó a su padre: ¿Dónde está el dinero de los huérfanos? -Lo hallarás donde las piedras del molino. Debajo y encima hay dinero que me pertence y en medio está el dinero de los huérfanos. -¿Por qué lo guardaste así? -Porque si hubieran venido ladrones habrían robado lo mío y si la tierra hubiera destruido algo, habría sido lo mío. (Ber 18b)