Amish
Los amish son cristianos protestantes extremadamente conservadores que viven sobre todo en Estados Unidos y son conocidos por su austeridad y su rechazo a las convenciones de la vida moderna.
Los amish son descendientes de un grupo religioso europeo conocido como los menonitas, nombre derivado de su líder, Menno Simons. El nombre «amish» procede de su fundador, Jacob Ammán.
En el siglo XVIII muchos amish emigraron a Norteamérica para escapar de la persecución religiosa y la mayoría se asentó en Pensilvania. En 1927 una rama de los amish
llamados Beachy y dirigidos por el obispo Moses M. Beachy adoptó una versión suavizada del estilo de vida amish y aprobó el uso de la electricidad y de automóviles. Anteriormente hubo otra escisión, liderada por el obispo Joseph Stuckey, basada en la creencia de que todo ser humano es digno de salvación.
Se estima que hay unos 180.000 amish en Estados Unidos, la mayoría en el Estado de Ohio.
Los amish son conocidos por su defensa del pacifismo (fueron objetores de conciencia durante la guerra de Independencia de Estados Unidos, la de Secesión y las dos guerras mundiales), de la preservación de los valores culturales europeos y su rechazo a las tecnologías modernas. Así, evitan el uso de la electricidad, de los coches, la radio y la televisión. Son básicamente granjeros y visten con austeridad. Los hombres llevan barba pero no bigote, que asocian a la vida militar. Su concepción de la sociedad se basa en la solidaridad entre vecinos y en la protección de su Iglesia.
Los amish se refieren al resto de estadounidenses como «los ingleses» y a su lengua como «alemán», pero en realidad es una mezcla de alemán y suizo. Los estadounidenses lo llaman «alemán de Pensilvania».
Las iglesias amish son autónomas y eligen sus propios obispos, ministros y diáconos. Se reúnen para rezar y defienden la interpretación literal de la Biblia. Generalmente practican la endogamia y, puesto que rechazan el control de natalidad, forman grandes familias.

Granja amish
Esta fotografía ilustra muy bien la tranquilidad de una granja amish y lo tradicional de sus herramientas agrícolas. Los amish rechazan la tecnología moderna porque creen que corrompería su modo de vida puro y piadoso.