Budismo
Basada en un camino de práctica y desarrollo espiritual conducente a la comprensión de la naturaleza de la vida, la religión budista tiene su origen en las enseñanzas de Siddhartha Gautama, que encontró la iluminación hace unos 2.500 años.
El budismo nace con las enseñanzas de Siddhartha Gautama, miembro de una rama menor de la realeza en Nepal que alcanzó la plenitud espiritual o iluminación (budi, «despertar») tras una larga búsqueda de la verdad. La historia del viaje de Buda comienza tras sus encuentros sucesivos con un anciano, un enfermo y, por último, un cadáver. Según la leyenda, el padre de Siddhartha lo había educado en la total ignorancia del sufrimiento ajeno con la esperanza de burlar una profecía según la cual su hijo renunciaría al mundo.
Conmocionado por su descubrimiento de la realidad del hombre mortal, Siddhartha abandonó a su familia y probó una serie de disciplinas ascéticas, ninguna de las cuales le procuró la paz que buscaba. Finalmente halló la iluminación tras meditar bajo el árbol Bohdi, que se cree estaba en Bodhgaya, hoy Bihar, en el norte de la India.
La enseñanzas (o dharma) de Buda, a las que dedicó toda su vida, se basan en cuatro certezas. La primera es que la vida, tal y como la conocemos, es insatisfactoria, un continuo sufrimiento (dukkha), puesto que nada es permanente ni proporciona una satisfacción verdadera. La vida es dolor, vejez, enfermedad y muerte. Las tres certezas restantes examinan la causa de este sufrimiento y el modo de prevenirlo.
La segunda explica que el sufrimiento es causado por el deseo, la tercera que el sufrimiento puede superarse y la cuarta proporciona el camino para eliminarlo. Siguiendo este noble sendero óctuple (aríya atthaginka magga) -el camino correcto (la forma correcta de ver el mundo), intención correcta, el habla perfecta, disciplina perfecta, la subsistencia perfecta, el esfuerzo perfecto, la atención perfecta y la concentración perfecta- se desarrollan las prácticas éticas y espirituales budistas, en especial la meditación. El fin último del budismo es el nirvana, un estado indescriptible de liberación de la necesidad de luchar por vivir en el que culminan el casi infinito ciclo de la vida y sus múltiples reencarnaciones.
Según los budistas, el ciclo de la reencarnación se debe al karma o ley universal de la acción y la reacción que une a todas las criaturas y las guía a través de un ciclo casi interminable de muerte y nacimiento dividido en seis etapas de existencia. Tan solo un buda iluminado está libre de esta circunstancia. Sin embargo,
Buda no es un dios y todos los seres humanos pueden aspirara alcanzar su condición.
La expansión del budismo por la India debe mucho a la influencia de Ashoka, gobernador de la provincia de Magadha, que abrazó esta religión tras conquistar el reino de Kalinga. Presa de remordimientos por haber quitado la vida a sus semejantes, adoptó la no violencia y basó su gobierno en el dharma budista. Aunque originado en la India, el budismo se extendió gradualmente por Asia central, el Tíbet, Sri LankayAsia suroriental, así como en China, Mongolia, Corea y Japón.
Las variantes del budismo en Asia central, suroriental y el Tíbet siguen la tradición mahayana. Así, creen que hay innumerables budas, conocidos como bodhisattvas, que han renunciado a alcanzar el nirvana por compasión y empatia y para ayudar a todos los que sufren. La cabeza suprema del budismo tibetano es el Dalai Lama, una figura espiritual de peso en todo el mundo. La tradición theravada, practicada sobre todo en Sri Lanka y Asia suroriental, se centra en el buda histórico y en los arhats, discípulos iluminados de aquellos que han alcanzado la iluminación.
La jerarquía budista se compone de monjes y monjas, además de miembros laicos. Ambas comunidades -religiosa y laica-son interdependientes; los monjes proporcionan la enseñanza espiritual y los miembros laicos de la congregación se ocupan de las necesidades básicas. La primera monja budista fue Mahaprajapati, madre adoptiva de Buda, según la leyenda a petición de Ananda, ayudante personal de Buda y su discípulo más destacado.

Templo de Mahabodhi, Bodhgaya, Bihar, norte de la India
El Mahabodhi o templo de Stabodhi señala el lugar donde Buda alcanzó la iluminación. Se cree que también es el emplazamiento del árbol Bodhi original, bajo el cual Buda meditaba. El templo data del periodo Gupta (300-600 a.C), alberga el Vajrasana, trono de diamante encargado por Ashoka.