Catolicismo
La palabra «catolicismo» (que significa literalmente «universal») puede ser sinónimo de ortodoxia dentro de la religión cristiana, pero suele referirse específicamente a las doctrinas de la Iglesia católica romana.
La religión cristiana, que había sido gravemente perseguida por los emperadores romanos, fue legitimada y consolidada bajo el reinado de Constantino, que aceptó a Cristo después de tener una visión de la cruz en 312 d.C.
La Iglesia cristiana primitiva estaba organizada en torno a cinco diócesis: Roma, Alejandría, Antioquía, Constantinopla y Jerusalén, con Roma considerada primas Ínter pares (primera entre iguales), ya que el obispo de Roma (el papa) era sucesor de san Pedro, a quien Jesús llamó así por la palabra galilea para designar «roca», aludiendo a la primera piedra sobre la que se construiría su Iglesia.
Sin embargo, en el siglo xi disputas doctrinales (surgidas fundamentalmente a partir de las ideas del teólogo y filósofo san Agustín, o Agustín de Nipona) provocaron la evolución de las distintas prácticas rituales y diferencias en el gobierno de la Iglesia y resultaron en el gran cisma entre las Iglesias de Oriente y Occidente.
A ello siguió una escisión aún mayor en el siglo xvi cuando las iglesias protestantes o de la Reforma repudiaron la autoridad papal y la venta de indulgencias por parte de la Iglesia de Roma. John Henry Newman, anglicano convertido al catolicismo, buscó en el siglo XIX devolver a la Iglesia de Inglaterra a sus raíces católicas con el movimiento de Oxford.
Los dogmas que distinguen a la fe católica de otras doctrinas incluyen la infalibilidad papal, la Iglesia como única depositaría de las enseñanzas de Cristo y de los apóstoles y la transubstanciación (que el vino y el pan de la eucaristía son la sangre y el cuerpo de Cristo).
María es considerada madre de Dios y es objeto de veneración. La defensa de la
doctrina de inmaculada concepción (que María nació libre del pecado original, la maldad innata común a todos los hombres que se inició con Adán y Eva) y su ascensión a los cielos después de su muerte también distinguen a los católicos de las Iglesias reformistas. Las prácticas católicas incluyen el culto a las imágenes y el uso de incienso y de plegarias dirigidas a los santos.
Aunque la Iglesia católica se ha moderado en sus actitudes respecto a otros cultos cristianos, mantiene su postura en lo referido a anticoncepción, homosexualidad y el celibato eclesiástico y el acceso de las mujeres a la Iglesia. Tanto Juan Pablo II como Benedicto XVI han tratado de preservar las enseñanzas tradicionales de la Iglesia en torno a estas cuestiones.

Virgen con el Niño, circa 1515-1525, Fiorenzo de Lorenzo
María, madre de Dios, siempre ha ocupado un lugar v central en la fe católica. Las rosas rojas del fondo representan el sufrimiento de María y Jesús, mientras que las blancas simbolizan su pureza. La guirnalda podría ser una alusión al rosario.