Cristianismo
Los fieles de la fe cristiana siguen los preceptos y el ejemplo de Cristo (literalmente, «el ungido»). El cristianismo es la religión más numerosa del mundo, con más de dos mil millones de seguidores.
En su origen una secta judía creada en el siglo I d.C, el cristianismo pronto trascendió sus fronteras nacionales y étnicas para convertirse en una religión mundial, principalmente como resultado de la actividad misionera de gentiles como san Pablo.
Los cristianos son seguidores de Jesús, a quien reconocen como Cristo y miembro de la Sagrada Trinidad (formada por Dios Padre, Dios Hijo y el Espíritu Santo). Creen que Jesús fue un ser humanoy divino a la vez, que murió en la cruz para purgar los pecados de la humanidad. Por tanto todos lo aceptan como salvador y guía a la redención y a la vida eterna. Jesús fue juzgado, torturado y ejecutado en la cruz por orden de Poncio Pilatos, gobernador romano en Judea, a su vez instigado por los líderes judíos, que consideraban a Jesús una amenaza a su autoridad e influencia entre el pueblo judío.
La Iglesia primitiva fue muy perseguida por los emperadores romanos, hasta que en 312 d.C. el emperador Constantino se convirtió a la fe cristiana tras tener una visión de la cruz en el cielo y adoptó el cristianismo como religión oficial del Imperio.
El cristianismo nació a partir de la interpretación de las referencias a la vida y las enseñanzas de Jesús que hay en la Biblia hebrea (hoy conocida como Viejo Testamento). La segunda parte de la Biblia,
el Nuevo Testamento, está formado por los cuatro evangelios (que recogen la vida de Jesús), los Hechos de los Apóstoles, las Epístolas (cartas de los apóstoles y otros líderes de la Iglesia) y el Libro del Apocalipsis (revelación).
Los evangelios apócrifos son textos bíblicos o relacionados con la Biblia de origen judío y cristiano pero que no forman parte del canon aceptado de las Escrituras (aunque se incluyen en algunas versiones de la Biblia). La Iglesia autoriza la lectura de los textos apócrifos del Viejo Testamento con fines de estudio pero no en la liturgia, y prácticamente ignora los apócrifos del Nuevo Testamento. Algunas sectas cristianas poseen sus propios textos, que consideran escrituras sagradas.
El cristianismo tiene muchas divisiones o denominaciones. El primer cisma (conocido como el Gran Cisma de Occidente) ocurrió en 1504 entre las Iglesias oriental y occidental como resultado de diferencias doctrinales y políticas, y el segundo, en 1517, cuando Martín Lutero, un monje alemán, emprendió la crítica y la reforma de la Iglesia católica romana. Las tres ramas resultantes del cristianismo-catolicismo romano, Iglesia ortodoxa y protestantismo- están a su vez divididas en varias denominaciones.
Existe un número de sectas heterodoxas que afirman ser cristianas, como los testigos de jehová, la Iglesia de Jesucristo de los Santos del Último Día (mormones) y los cientificistas cristianos, pero no están reconocidas por la Iglesia cristiana principal. Recientemente el cristianismo ha declinado en occidente, en especial en Europa, aunque está creciendo en zonas de América Latina, Asia y África.
El papa, considerado el sucesor de san Pedro, el discípulo de Jesucristo a quien éste confió su iglesia, es la cabeza visible de la Iglesia católica romana y máxima autoridad en materia doctrinal y en el nombramiento de los obispos. Por su parte, el arzobispo de Canterbury es la cabeza de la comunión anglicana, que agrupa a todas las Iglesias cristianas derivadas o relacionadas con la Iglesia de Inglaterra en todo el mundo y que incluye a la episcopaliana de Estados Unidos así como otras nacionales, provinciales e independientes. Las Iglesias católica y anglicana creen en la sucesión apostólica, según la cual sus obispos pueden ser ordenados como sucesores de los apóstoles de Cristo.
Las formas de culto varían considerablemente entre las diferentes ramas de la cristiandad y van desde las más formales, como los de la Iglesia católica romana o la Iglesia ortodoxa (apegadas a siglos de tradición aunque con recientes indicios de aperturismo) y las más carismáticas hasta los menos formales. Muchas Iglesias modernas incorporan música contemporánea e incluso danza en su liturgia, atrayendo de este modo a jóvenes fieles, especialmente en Occidente.

Vía Dolorosa, Jerusalén
El doloroso tránsito de Cristo del palacio pretorial de Pilatos al lugar de su crucifixión se conoce como Pasión de Cristo o Vía Crucis. Se cree que realizó dicho camino por esta Vía Dolorosa, a lo largo de la cual están señaladas catorce estaciones que hacen referencia a otros tantos momentos de la Pasión de especial significado. Muchos peregrinos la recorren, a menudo portando cruces.