Drusismo
Derivado de la tradición chií, el sistema druso de creencias se llama así por uno de sus fundadores, al-Darazi y está basado en la supuesta divinidad de otro de sus impulsores, el califa fatimí al-Hakim.
Los drusos creen que el califa fatimí al-Hakim, que mandó demoler la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén, es la encarnación del Ser Divino y está destinado a regresar al mundo para gobernar en una nueva edad de oro. Dios también está encarnado en cinco ministros superiores bajo cuya autoridad hay funcionarios, predicadores y líderes comunitarios.
Se trata de un sistema jerárquico hermético, ya que
la hikma o teología drusa sólo se transmite a una élite de clérigos iniciados que practican la religión en nombre de los fieles de su comunidad, que reciben el nombres de juhhal o «ignorantes». El culto druso fue extendido por dos discípulos de al-Hakim llamados Mamad al-Darazi y Hamzah ibn Ali ibn Ahmad, este último de origen persa.
Los seguidores de esta religión comparten algunos rituales con los chiís, como la oración, la peregrinación o el ayuno durante el Ramadán, y se rigen por siete principios morales: amor a la verdad, cuidar del prójimo, renuncia a cualquier otra religión, evitar el mal y al diablo, reconocer la presencia divina en todos los hombres, aceptación de todos los actos de al-Hakim y actuar en total obediencia a su voluntad.
Al contrario que otras religiones semíticas, la drusa sí cree en la reencarnación: las almas nacen una y otra vez hasta alcanzar la perfección y la unión total con Dios. El cielo es el lugar donde termina la reencarnación, y el infierno la distancia que separa a un alma de Dios.
Los drusos se concentran en la región siria de Jabal al Daruz, que les fue cedida por la Sociedad de Naciones en 1921 pero cuya soberanía comparten hoy Líbano, Siria e Israel. Forman una sociedad profundamente independiente y autosuficiente en la que el matrimonio con practicantes de otras religiones y la conversión a y de otros cultos están prohibidos.
Los drusos han desempeñado un papel determinante en la política libanesa. Así, el emir Magid Arslan fue líder del proceso de independencia de este país en 1943 y Kamal Jumblatt fundó el Partido Socialista Progresista Libanes a mediados del siglo XX.

Tumba de Nabi Shueib, Galilea
Los drusos tienen numerosos santuarios sagrados, el más importante de los cuales es éste, donde está enterrado Jethro o Nabi Shueib, suegro de Moisés y primero de los profetas. Según la tradición drusa, Saladino tuvo un sueño en el cual un ángel le prometió la victoria sobre los cruzados. Se cuenta que allí donde su caballo se detuviera, encontraría el lugar de enterramiento de Nabi Shueib.