Satanismo
El satanismo hace referencia a una serie de movimientos e individuos que adoran a Satán y se oponen a la religión y la cultura cristiana occidental por considerarla corrupta e hipócrita.
EI satanismo es una religión que emplea la figura de Satán, también conocido como Set, para promover el desarrollo personal y el egocentrismo, a menudo en oposición a los valores, tanto religiosos como culturales, del cristianismo occidental.
Muchos satánicos prefieren el nombre de Set para la divinidad que adoran, argumentando que la descripción de Satán que se hace en la Biblia fue una invención para inculcar temor a los cristianos.
En cambio, Set no es percibido como un ser maligno, sino como un arquetipo de rebelde o de dios egocéntrico. Para algunos grupos satánicos, Satán no es un ser, sino
únicamente un símbolo del interés propio y el
individualismo. En este contexto, el satanismo sería simplemente una religión que defiende la rebelión y la ofensa. Sin embargo, hay grupos que sí admiten adorar al diablo.
Los clanes satánicos más importantes son la Iglesia de Satán y su rival, el Templo de Set. La primera fue fundada en California por Antón Szandor La Vey en 1966 cuando se proclamó a sí mismo el «papa negro» y anunció la llegada de la «era de Satán». Sus dos libros, La biblia satánica (1969) y Rituales satánicos (1972), continúan siendo textos de
referencia para muchos satánicos y han sido traducidos a varios idiomas.
Por su parte, el Templo de Set fue fundado en 1975 por un antiguo miembro de la Iglesia de Satán llamado Michael Aquino. Para sus seguidores Satán es un ser concreto y no un mero símbolo.
Los satanistas están influidos por las teorías y prácticas de Aleisteir Crowley, incluyendo el ritual mágikco, mediante el cual creen que pueden alterar la realidad del mundo. El famoso criminal Charles Manson se ha visto relacionado con varios de estos movimientos, aunque hasta la fecha no existe evidencia alguna que confirme su pertenencia a una organización satánica.

Estatuilla para realizar hechizos, París, 1896
Satán representa el submundo, la brujería y la oposición a Dios. Estatuillas como la que aquí se muestra se han empleado durante siglos en prácticas brujeriles tradicionales para representar a la persona objeto del encantamiento. A menudo se hacen de cera o arcilla e incorporan algo perteneciente a la víctima del hechizo.