san Alonso Rodríguez
Comerciante en perlas finas
En Segovia, por aquella época ciudad de gran actividad por sus codiciados paños y tejidos, nació Alonso en 1531. Hace algunos estudios en Alcalá; mas al morir su padre ha de ponerse al frente de la casa y de los negocios.
Mueren su madre, su esposa y también sus tres hijos. Los negocios no van bien. Por todo ello, a los 32 años, entra en una profunda reflexión. «Estaba yo —nos cuenta— absorbido en los negocios cuando Dios me mandó algunos trabajos, por medio de los cuales vine en conocimiento de mi mala vida pasada y de la miseria del mundo».
Se deshizo de la tienda con el propósito de dedicarse por entero a Dios, a lo que arrastró también a dos de sus hermanos.
A los 40 años ingresó en la Compañía de Jesús, que, poco hacía, se había establecido en la ciudad. Hizo el noviciado en Valencia. Con ahínco se dedicó a estudiar las ciencias necesarias para ser sacerdote. Mas por su insuficiencia fue destinado como hermano coadjutor a la residencia de Montesión de Palma de Mallorca, donde ejerció de portero hasta su muerte, en 1617.
Su obediencia y amor a los enemigos fueron proverbiales. Leyendo, meditando y rezando el rosario se pasó toda su vida. Fue un gran místico, con frecuentes visiones, y escritor de ascética y de altas experiencias místicas.
Tiene varios escritos: La unión y transformación del alma en Jesucristo, Explicación de las peticiones del padrenuestro, y varios opúsculos sobre María, el Espíritu Santo, la santa Misa... Pero sobre todo es notable su Autobiografía mística, escrita por mandato de su confesor.
El vendedor de paños (boy patrono de los comerciantes de Segovia) encontró la perla fina del evangelio y llegó a ser un gran santo. Su fiesta se celebra el 31 de octubre.
Mensaje
• El amor a los enemigos. «Tengamos como nuestro mejor amigo y bienhechor —nos dice— al que más nos persiga, y le amemos como a gran bienhechor».
• Intensa presencia de Dios. «No se obtiene —escribe— por discurso o por vía de imaginación, sino porque Dios se comunica gratuitamente con una presencia "intelectual muy viva; y tanto más viva es esa presencia cuanto mayor es el amor y más generosa la mortificación».
Visión de san Alonso Rodríguez
francisco de Zurbarán
Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid)