san Andrés
El primer llamado
Andrés era un pescador de la villa de Betsaida. Al igual que otros muchos israelitas de su época, vivía muy sensibilizado ante los persistentes rumores de una próxima venida del Mesías de Israel. En este mismo contexto socio-religioso, ya había aparecido Juan Bautista, predicando un bautismo de conversión para el perdón de los pecados. Decía: «Detrás de mí viene el que es más tuerte que yo, y yo no soy digno ni de agacharme para desatarle la correa de sus sandalias. Yo os bautizo con agua, pero él os bautizará en el Espíritu Santo» (Mc 1,7-8).
Estando Andrés y Juan de Betsaida (el evangelista) en compañía de su maestro, el Bautizador, este, al ver pasar a Jesús, aprovechó el momento y les dijo: «Este es el cordero de Dios». Sigue contando el evangelio de Juan que «los dos discípulos lo oyeron y se fueron con Jesús. Jesús se volvió y, al verlos, les dijo: "¿Qué buscáis? . Ellos le dijeron: "Rabí (que significa maestro), ¿dónde vives? . El les dijo: Venid y lo veréis' . Fueron, vieron dónde vivía y permanecieron con él aquel día. Andrés era uno de los dos que había oído a Juan y se había ido con Jesús» (Jn 1,37-40).
Durante tres años sigue a Jesús y convive íntimamente con él y el grupo de los apóstoles. En el relato de la multiplicación de los panes y los peces (Jn 6,1-15), es Andrés el que dice a Jesús: «Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos peces. Pero, ¿qué es esto para tantos?», se pregunta. Su fiesta se celebra el 30 de noviembre.
Mensaje
Armonizar el trabajo con la búsqueda de Dios. San Andrés fue el primero llamado por Jesús. Su disposición personal nos recuerda que lo más importante en la vida de todo hombre es armonizar el duro trabajo de cada día con la búsqueda seria y responsable de la liberación integral, que sólo el Dios de la le, un Dios-Padre, puede darnos. Sin abandonar su actividad, supo integrarse en el círculo de los discípulos del Bautista y preparar su corazón para escuchar la verdadera voz del único Maestro, que le invitó a seguirle y ver dónde moraba. Jesús nos llama a cada bautizado para estar con El y ser sus amigos. Sigue contando con nosotros, a pesar de que tengamos tiempo para todo menos para El. Su amistad nos ofrece la paz y la alegría que todos estamos necesitando. Sólo El es el amigo que no falla.
En nuestro trabajo habitual debemos incorporar el gozoso trabajo de buscar a Dios.
San Andrés
Pedro Pablo Rubens
Museo del Prado (Madrid)