san Gregorio Magno
Uno de los cuatro grandes padres de la Iglesia
Nació en el año 540 en Roma, de noble familia. Estudió a fondo el Derecho, las Sagradas Escrituras y la vida de los monjes de occidente.
A los 30 años fue nombrado prefecto (alcalde) de Roma, que entonces se desintegraba a la caída del imperio. Fundó seis monasterios y convirtió el palacio familiar en otro monasterio. Dio gran parte de sus bienes a los pobres y se dedicó en la vida monástica benedictina a llevar una vida austera y al intensa oración y contemplación. Durante ocho años ejerció como representante del Papa en Constantinopla.
Al regresar a Roma, el clero, el pueblo y el senado eligieron Papa a Gregorio, aunque le costó mucho dejar su soledad monástica. Realizó un fecundísimo papado: reordenó la sagrada liturgia con el famoso Sacramentado; reformó en profundidad el canto llamado «gregoriano»; publicó la Regla pastoral, verdadero código de los obispos de la Edad media; restauró la disciplina de la Iglesia y del clero especialmente; Inglaterra se convierte a la fe con la predicación de los monjes que él envió, capitaneados por Agustín de Canterbury.
Es el escritor más fecundo de todos los papas. Tiene un riquísimo Epistolario, con 859 cartas, Homilías (22) sobre Ezequiel y sobre los evangelios (40), Diálogos (comentarios bíblicos), Moralia o exposición sobre Job (catequesis bíblico-litúrgica), Comentario a los Cantares y al Libro I de los Reyes... Santa Teresa y otros grandes santos leían constantemente sus obras.
Murió en el año 604. Su fiesta se celebra el 3 de septiembre.
Mensaje
• La Sagrada Escritura es guía del alma hacia Dios. Nos dice Gregorio Magno: «Aprende cómo es el corazón de Dios en la palabra de Dios». La vida espiritual del cristiano está íntimamente ligada a la historia sagrada contenida en las Escrituras, pues la perfección y la maduración de la vida espiritual de los creyentes es el «cumplimiento» del sentido profético de la historia de la salvación.
• Unión de vida activa y contemplativa. El ejemplo es Cristo, qui per diem praedicabat et nocte instabat orationi (durante el día predicaba y por la noche se dedicaba a la oración). No puede disminuir una clase de vida a costa de la otra, pues la caridad exige el amor y la dedicación a Dios y el amor y la dedicación al prójimo.
San Gregorio Magno invoca a la Virgen para que cese la peste en Roma
Sebastiano Ricci
Basílica de santa Justina (Padua)