La dieta del Dr. Dukan

 

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san Ignacio de Loyola

 

La Compañía de Jesús y los «Ejercicios Espirituales»


La corrupción del Renacimiento y las doctrinas heréticas de la Reforma tienen un escudo en san Ignacio y su obra. Es el último de trece hermanos, nacido en una noble lamina guipuzcoana en 1491. Tiene un temperamento vehemente y es ambicioso y noble. En su juventud aspira sólo a gozar de la vida.
A los 30 años combate contra los franceses en Pamplona, como ayudante del duque de Nájera. Una bala de cañón le dejó destrozada una pierna y menos herida la otra. Para su operación y cuidado fue llevado a Loyola. En la larga convalecencia pidió para distraerse algún libro de caballería, como el Amadís de Gaula. En su casa no había entonces esta clase de libros y le dieron el Flox Sanctorum (vida de los santos) y la Vida de Cristo, del Cartujano. Su lectura le iba calando poco a poco y la gracia le iba acompañando. Se dio cuenta de que, cuando pensaba en las cosas del mundo, estas le agradaban al principio, pero luego le dejaban trío y vacío; en cambio las cosas de Dios (a veces duras al principio) le terminaban llenando el corazón de gran paz y consuelo. La gracia iba actuando en aquel corazón tan noble. Una noche, postrado ante la Virgen, promete renunciar plenamente a su vida mundana. Es la conversión radical. Sigue leyendo las vidas de los santos y la de Cristo y va anotando en un cuaderno los sentimientos y pensamientos que le provocan. Se va a Montserrat, donde vive una vida de gran penitencia y pobreza. En Manresa sirve a los enfermos en el hospital, se disciplina tres veces al día y hace largas horas de oración. Así se va haciendo un maestro de vida religiosa. Un grupo de mujeres hace unas ejercitaciones espirituales según las normas que él les da. De este modo nació el libro precioso de los Ejercicios espirituales.
Es encarcelado dos veces. Va a los Santos Lugares. Estudia latín, filosofía y teología en Alcalá de Henares y en la Sorbona de París. Allí los iñiguistas, dirigidos por Ignacio de Loyola, forman el grupo o sociedad de la Compañía de Jesús, que Paulo III aprueba definitivamente en 1540. Pasó en Roma los quince últimos años perfeccionando los Ejercicios y la incipiente Compañía de Jesús. Murió en 1556. Su fiesta se celebra el 31 de julio.


Mensaje

 

Todo a la mayor gloria de Dios. Esta es la razón última de todo hombre. Es el mandato del Señor incluso para toda la creación.
Los Ejercicios espirituales son uno de los medios de santificación más excelentes que han existido en la Iglesia universal. ¡Hazlos!, ¡aconséjalos!

san Ignacio de Loyola

Aparición de Cristo a san Ignacio de Loyola

Alonso Vázquez

Catedral de Sevilla

 

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