san Matías
Apóstol suplente y testigo de la resurrección
Después de la ascensión del Señor, comienza el tiempo de la fe. Jesús ya no está con los discípulos, pero enseguida recuerdan la importancia religiosa del número doce, como los doce hijos de Jacob y las doce tribus de Israel. Era, por tanto, conveniente recuperar toda la fuerza de la unión apostólica en el nuevo pueblo de Israel, restableciendo el grupo de los doce.
Nos cuenta el libro de los Hechos que «todos ellos hacía constantemente oración en común con algunas mujeres, con María, la madre de Jesús, y con sus hermanos». (He 1,14). Uno de aquellos días, Pedro, investido de su dignidad y en pleno ejercicio de su autoridad, «se puso en pie en medio de los hermanos y dijo: "Hermanos, tenía que cumplirse lo que anunció el Espíritu Santo por boca de David acerca de Judas, el guía de los que prendieron a Jesús. Era uno de nosotros y formaba parte de nuestro ministerio... Porque está escrito en el libro de los Salmos: ... que ocupe otro su cargo. Conviene, por tanto, que uno de los que nos han acompañado todo el tiempo que Jesús, el Señor, estuvo con nosotros..., sea constituido testigo de su resurrección con nosotros". Y presentaron a dos: a José, llamado Barsabá, por sobrenombre Justo, y a Matías... Lo henaron a suertes, y cayó la suerte sobre Matías, que fue agregado a los once apóstoles» (He 1,15-26).
La fiesta de san Matías se celebra el 14 de mayo.
Mensaje
La Iglesia en sus «elegidos» continúa la misión «apostólica». San Matías es el único apóstol no elegido directamente por Jesús, sino a través del «sorteo» dirigido por el Espíritu Santo, que en Pentecostés vino sobre todos ellos y del que «todos quedaron llenos» (He 2,4). La actividad apostólica forma parte esencial de la vida de la Iglesia y no es posible acceder a ella si no es desde la oración y la plena comunión con Pedro. El Vaticano II nos alerta: « El divorcio entre la fe y la vida diaria de muchos debe ser considerado como uno de los más graves errores de nuestra época». Esta situación ha generado un debilitamiento y una pérdida de la fe en muchos nombres y mujeres de nuestra sociedad moderna, que se han desentendido de la Iglesia considerándola una institución meramente humana. San Matías nos invita a permanecer fieles al Señor y ser testigos, en el mundo, de su resurrección. Es necesario vivir dentro de la Iglesia y unidos a nuestros pastores.
san Matías
Pedro Pablo Rubens
Museo del Prado (Madrid)