¿Cómo hacer un curriculum vitae?
Búsqueda personalizada

 

Oraciones Temas

 

santa Mónica

La madre de las lágrimas engendró para la fe a su hijo.

 

Todo lo que sabemos de santa Mónica (332-387) lo conocemos por los escritos de san Agustín, especialmente por las Confesiones. Nació en Tagaste. A los 20 años se casó con Patricio, un pagano de temperamento violento y de costumbres libres y sensuales. Mónica fue la esposa fiel y silenciosa, a pesar de los desvarios e infidelidades de su esposo. Tuvo tres hijos: Agustín, Navigio y Perpetua. Agustín, verdadero genio de la razón, está metido de lleno en la herejía maniquea y es de costumbres licenciosas. Mónica tiene por quien sufrir y suplicar. El mayor deseo de su vida es ver convertidos en cristianos a su esposo y a su hijo Agustín.
Cuenta Mónica: «Porque esperaba, Señor, que vuestra misericordia viniese sobre él, para que creyendo en Vos, se hiciese casto». Un año antes de morir, su esposo se bautizó y vivió el resto de su vida cristianamente.
Le llenaba de inmensa tristeza ver a su hijo, adornado de tan excelentes cualidades y lleno de sabiduría, caminando por los caminos del error. Lloraba por él. Le seguía a todas partes donde se encaminaba su hijo. Acudió a san Ambrosio, que le dijo: «Mujer, no se puede perder un hijo de tantas lágrimas». Se cumplió su deseo. A los 32 años, cuando ella tenía 56, vio bautizarse a su hijo, convertido totalmente a Cristo. En sus escritos el hijo inmortalizó a su madre. Dice, recordando la muerte de su madre: «Yo le cerré los ojos. Una inmensa tristeza inundó mi corazón... Sin embargo la muerte de mi madre no tenía nada de lastimoso y no era una muerte total: la pureza de su vida lo atestiguaba» (Confesiones, IV, 9, 11). Su fiesta se celebra el 27 de agosto.


Mensaje


¿Cómo ha de ser una madre cristiana? Con el secularismo profundo y difuso que nos invade, no se niega la existencia de Dios ni el valor de la religión ni la Iglesia, pero se vive como si Dios no existiera; se pertenece a la Iglesia sacramental pero se vive sin nacer caso a las normas de moral cristiana; en definitiva, se vive como si no existiera la vida eterna ni la revelación de un destino ultraterreno. Se busca sólo el hedonismo, el pragmatismo, la eficacia... El indiferentismo y el secularismo sólo retroceden ante el testimonio vital de fe de un santo. Eso fue Mónica: modelo de esposa y modelo de madre, capaz de engendrar a la fe a su hijo Agustín, uno de los santos que más ha influido en el cristianismo.


santa Mónica

santa Mónica

Luis Tristán

Museo del Prado (Madrid)

 

Volver al índice de Santos